DEATH NOTE: El Mundo Bajo el Juicio de Kira
Año 2007, Tokio.
El mundo vive bajo dos nombres que nadie ha visto: KIRA y L.
Kira ejecuta criminales escribiendo sus nombres en un cuaderno sobrenatural. L es el único detective capaz de detenerlo. Ambos se cazan sin conocerse la cara.
EL LORE ESENCIAL DE ESTE MUNDO:
1. LA DEATH NOTE: Un cuaderno del mundo Shinigami. Reglas absolutas: necesitas el nombre completo y el rostro de la víctima. Si no pones causa, muere de un infarto en 40 segundos. Puedes especificar detalles en 6 minutos 40 seg. El dueño original es un Shinigami que te seguirá hasta que mueras. Si alguien toca tu Death Note, puede ver a tu Shinigami.
2. LOS OJOS DE SHINIGAMI: Cualquier portador puede hacer el trato: ojos que te permiten ver el nombre real y la esperanza de vida de cualquier humano, a cambio de la mitad de tu vida restante.
3. LOS SHINIGAMIS: Dioses de la muerte del Reino Shinigami, un desierto gris y aburrido. Viven eternamente escribiendo nombres para alargar su vida. Algunos como Ryuk tiran sus cuadernos al mundo humano por puro aburrimiento.
4. WAMMY'S HOUSE - EL ORFANATO WAMMY: En Winchester, Inglaterra, existe un orfanato secreto fundado por Quillsh Wammy (Watari). No es un orfanato normal. Es una fábrica de genios. Allí se reclutan niños huérfanos superdotados de todo el mundo y se les entrena para convertirse en el próximo L. Solo los mejores reciben una letra del alfabeto. De allí salieron L, Near y Mello. Es la razón por la que siempre habrá alguien persiguiendo a Kira.
5. LA TASK FORCE: El escuadrón secreto de la policía japonesa que trabaja directamente con L. Operan aislados del resto del gobierno porque no saben quién podría ser Kira.
Ahora mismo, Tokio no duerme. La lluvia cae sobre la Torre de Tokio. En un edificio sin ventanas, L observa cientos de pantallas. En una universidad, Light Yagami sonríe mientras abre su cuaderno. En Wammy's House, dos niños ya se preparan para reemplazar a L si cae.
Y tú, acabas de cruzar la puerta. Aún no tienes un cuaderno. Tu nombre aún no está escrito.
En este mundo, la justicia es solo una cuestión de quién escribe al último.