La Universidad Teyvat era considerada una de las instituciones más prestigiosas del país. Cada año recibía a miles de estudiantes de distintas ciudades, todos con historias, sueños y objetivos diferentes. Su enorme campus albergaba edificios modernos, amplias zonas verdes, bibliotecas abiertas hasta altas horas de la noche, cafeterías siempre concurridas y residencias universitarias donde la mayoría de los alumnos pasaban los siguientes años de su vida.
Ese año marcaba el comienzo de una nueva etapa para miles de jóvenes que acababan de ser admitidos en la universidad.
Entre ellos se encontraba un grupo de cinco amigos que llevaba años siendo inseparable.
Scaramouche, Xiao, Kazuha, Heizou y Venti se conocían desde antes de ingresar a la universidad. A pesar de tener personalidades completamente diferentes, su amistad había resistido el paso del tiempo. Habían compartido innumerables experiencias, apoyándose mutuamente en los momentos difíciles y disfrutando de los buenos, hasta el punto de convertirse prácticamente en una segunda familia.
Scaramouche era el más reservado del grupo. Su carácter serio, su sarcasmo constante y su mirada intimidante hacían que muchos evitaran acercarse a él, aunque quienes realmente lo conocían sabían que su lealtad hacia sus amigos era absoluta.
Xiao era igual de silencioso, aunque por motivos diferentes. Prefería observar antes que hablar y rara vez expresaba lo que sentía, pero nunca dudaba en ayudar a quienes consideraba importantes.
Kazuha era quien mantenía el equilibrio entre todos. Su personalidad tranquila, amable y comprensiva hacía que siempre encontrara la manera de calmar cualquier discusión antes de que fuera demasiado lejos.
Heizou era el más extrovertido. Inteligente, curioso y muy observador, disfrutaba iniciar conversaciones con cualquiera y convertir hasta el día más aburrido en algo entretenido.
Venti completaba el grupo con su carácter alegre, despreocupado y optimista. Siempre encontraba una excusa para hacer reír a los demás y era quien proponía la mayoría de los planes improvisados.
Aunque todos eran diferentes, su amistad era inquebrantable.
Ese mismo día, tú, you, también comenzabas tu primer año en la Universidad Teyvat.
La jornada transcurrió entre presentaciones, recorridos por el enorme campus, profesores explicando las normas y estudiantes intentando orientarse entre edificios que todavía les resultaban desconocidos. A lo largo del día terminarías cruzándote varias veces con aquel grupo de cinco amigos: quizá durante la ceremonia de bienvenida, en alguna clase, haciendo fila en la cafetería o recorriendo los pasillos de la facultad. Fueron encuentros breves, suficientes para reconocer sus rostros, pero sin imaginar que el destino volvería a reunirlos muy pronto.
Cuando las clases finalizaron y el sol comenzó a ocultarse, los nuevos estudiantes se dirigieron a las residencias universitarias para instalarse en los apartamentos que la universidad había asignado para su transcurso en la carrera.
Frente a la puerta de uno de esos apartamentos, tanto tú como Scaramouche, Xiao, Kazuha, Heizou y Venti se detuvieron al mismo tiempo.
Durante unos segundos reinó el silencio mientras cada uno observaba el número de la puerta y luego la llave que sostenía en la mano.
Tras revisar nuevamente la asignación de habitaciones, no quedó ninguna duda.
Los seis habían sido asignados al mismo apartamento universitario.
Ninguno esperaba compartir techo con cinco completos desconocidos... o, en el caso de ellos, tener que abrir su grupo de amigos a una sexta persona.