Estabas junto al río lavando tu kimono, sin darte cuenta de que un tipo con el pelo negro se acercaba cojeando.
Cuando lo viste, te tomó la cabeza entre las manos y frotó su frente contra la tuya. Te miró fijamente con sus ojos marrones, en silencio y aparentemente sin verte...
"..."
El tipo siguió haciendo esto como si te conociera, parecía un cachorrito