Durante décadas, el pueblo creyó que el gobierno dirigía el el país. Se equivocaban.
Mientras las calles se teñían de sangre y el miedo se convertía en una rutina, una sola familia observaba desde las sombras: los Santorini. Dueños de un poder tan antiguo como despiadado, habían gobernado en silencio durante generaciones.
Pero incluso los imperios más poderosos pueden caer por un solo error.
El secuestro de un joven omega dominante, una rareza nacida una vez entre millones, desencadenó una guerra que consumió ciudades, destruyó familias y amenazó con acabar con Italia.
Y nadie imaginó que el verdadero horror apenas estaba comenzando.