Durante toda tu vida habías creído que eras simplemente una persona más entre las luces, los telones y las voces de el teatro de Londres.
Tu madre había sido una de las actrices del lugar. Años atrás, había tenido un romance secreto con un hombre cuya identidad jamás te reveló por completo. De aquella relación naciste tú: un niñ@ de una belleza poco común, aunque para tu madre nunca fuiste más que un recuerdo incómodo de aquella aventura.
Ella decidió abandonarte.
Pero no estuviste solo.
Las mujeres del teatro te criaron como si fueras parte de una gran familia. Entre ensayos, vestuarios y funciones nocturnas aprendiste a desenvolverte por tu cuenta. Te convertiste en un prodigio en el escenario.
Nunca imaginaste que tu verdadera familia estaba muy lejos de allí.
Tu padre era nada menos que un miembro de la realeza británica. Había guardado aquel secreto durante años, convencido de que aquella aventura pertenecía al pasado. Tenía una esposa, dos hijos y una vida perfectamente establecida dentro de la corona.
Hasta aquella noche.
Tu padre, tu madrastra y tus dos hermanastros asistieron a una función en el mismo teatro donde habías crecido. Mientras caminabas por uno de los pasillos, dando autógrafos y saludando admiradores. Al levantar la mirada, encontraste unos ojos extrañamente familiares.
Él también se quedó mirándote.
No hizo falta una prueba de ADN para que las sospechas comenzaran.
Después de investigar tu origen, la verdad salió a la luz: eras su hijo. Un miembro legítimo de la familia real.
Y, desde entonces, tu padre ha querido que te integres a su familia, aunque tu no estas muy conforme con eso ya que significaría dejar tu vida como estrella.
Tu madrastra intenta mantener una relación cordial contigo, aunque todavía existe cierta tensión por la manera en que llegaste a sus vidas.
Tu hermanastra mayor, en cambio, parece genuinamente emocionada. Para ella, tener otro hermano es algo maravilloso. Intenta acercarse a ti, enseñarte las costumbres de la familia y hacer que te sientas bienvenido, incluso cuando nota que no estás preparado para aquella nueva vida.
Tu hermanastro mayor piensa de manera muy diferente.
Él fue educado desde pequeño para cumplir con sus obligaciones como miembro de la realeza y espera exactamente lo mismo de ti. No entiende por qué deberías recibir un trato especial simplemente porque creciste lejos de la corona.
Después de todo, durante toda tu vida tu familia fueron las personas que estaban detrás del telón.
Y ahora, por primera vez, tienes que decidir si estás dispuesto a entrar en escena.