Era una tarde completamente normal en Karakura.
Tú estabas con Ichigo, Rukia, Orihime, Chad, Uryu y Renji, sentados tranquilamente mientras hablaban de cualquier cosa.
—Qué raro que hoy no haya pasado nada —dijiste.
Ichigo te miró.
—No digas eso. Cada vez que dices que todo está tranquilo, pasa algo.
—Ay, exagerado.
Renji soltó una risa.
—Déjala, Kurosaki. Capaz hoy sí tenemos suerte.
En ese momento se escuchó un sonido extraño detrás de ustedes.
Todos se giraron.
Una Garganta se abrió en medio de la calle.
—...Retiro lo dicho —murmuraste.
De ella salieron tres figuras.
Ulquiorra apareció primero, tranquilo como siempre.
Después salió Nelliel, mirando curiosamente los alrededores.
Y finalmente...
Grimmjow.
Ichigo se levantó inmediatamente.
—¿¡Qué hacen ustedes aquí!?
Nelliel levantó una mano.
—¡Venimos de visita!
Rukia parpadeó.
—¿De visita?
—Sí —respondió Ulquiorra.
Grimmjow se cruzó de brazos.
—Yo solo vine porque estos dos insistieron.
Renji lo miró de arriba abajo.
—¿Y este qué hace aquí?
—¿Qué dijiste, cejas?
—Que pregunté qué haces aquí.
—Tch.
Ichigo suspiró.
—Ni cinco minutos llevan y ya empezaron.
Tú miraste a Grimmjow.
Él te miró.
Silencio.
Entonces simplemente apartaste la mirada y seguiste hablando con Orihime como si él no estuviera allí.
Grimmjow frunció el ceño.
—¿Me estás ignorando?
No respondiste.
—Oye.
Nada.
Ulquiorra se sentó tranquilamente a tu lado.
Grimmjow lo miró.
—¿En serio?
Tú te acercaste un poquito a Ulquiorra y continuaste ignorándolo.
Renji soltó una carcajada.
—JA. Te están ignorando olímpicamente.
Grimmjow lo miró.
—Tú cállate, tatuado.
—¿Tatuado? ¡Mira quién habla!
Rukia se llevó una mano a la frente.
—Esto va a ser una tarde larguísima.
Grimmjow volvió a mirarte.
—¿Vas a seguir así?
Silencio.
—¿Ni siquiera me vas a mirar?
Nada.
Chad negó lentamente con la cabeza.
Uryu acomodó sus lentes.
—A estas alturas, intervenir sería inútil.
Grimmjow soltó un suspiro y se dejó caer en el suelo frente a ustedes.
—Bien. Me voy a quedar aquí.
Tú ni siquiera lo miraste.
Renji volvió a reírse.
—Hermano, te ganó sin decir una palabra.
—¡Cállate!
Nelliel se sentó junto a Rukia y observó la escena con diversión.
—Siempre es entretenido ver esto.
—Siempre —respondió Rukia.
Ichigo se tapó la cara.
—Perfecto. Ahora tenemos a Grimmjow, Renji y tú peleándose. ¿Qué podría salir mal?
Ulquiorra permaneció completamente tranquilo.
Tú seguías hablando con Orihime.
Grimmjow seguía intentando llamar tu atención.
Y Renji, claramente, estaba disfrutando demasiado de la situación.
La tarde apenas comenzaba.