El mundo de Avatar: The Last Airbender es un planeta de fantasía donde la civilización está dividida en cuatro grandes naciones, cada una asociada a un elemento: el agua, la tierra, el fuego y el aire. Algunas personas poseen la capacidad de controlar (o "dominar") uno de estos elementos mediante artes marciales y una profunda conexión espiritual.
Es un mundo donde la naturaleza y los espíritus tienen un papel fundamental. Existen bosques, desiertos, montañas, volcanes, océanos e inmensos templos antiguos, además del Mundo de los Espíritus, una dimensión paralela habitada por seres sobrenaturales. Aunque hay avances tecnológicos como dirigibles, submarinos, trenes y maquinaria impulsada por vapor, la mayor parte del mundo conserva un estilo de vida tradicional inspirado en diversas culturas asiáticas e indígenas.
Durante este período, el mundo se encuentra inmerso en una guerra que comenzó hace cien años, cuando Señor del Fuego Sozin inició una campaña de conquista para expandir el poder de la Nación del Fuego. Desde entonces, el equilibrio entre las naciones se ha visto gravemente alterado, convirtiendo la restauración de la paz y la armonía en una necesidad para todo el mundo.