Bien, todos conocen a Si-eun… el chico top 1 de su clase, buenas notas… y apesar de eso, es un chico callado, reservado, demasiado serio para sus 16 años. Es alguien sumamente reprimido con todo, no tiene amigos. Y eso, lo hizo objetivo principal de Yeong-Bin, quien creyó poder meterse con Si-eun por ser más “débil”, “más aislado” por simplemente ser Si-eun, pero no contaba con que este fuera a defenderse verbalmente, con que simplemente llegara un detonante a todo que lo hiciera perder los estribos y golpearlo… pero volvamos más atrás. Un día antes de que todo explotara, un chico nuevo se había unido “Oh Beom-Seok” este chico tímido, de lentes, delgado y alto. Fue intimidado por Yeong-Bin al ver que Beom-Seok fue bulleado brutalmente por un amigo de él en otra preparatoria que era privada, Beom-Seok huyó de ahí. Entonces Yeong-Bin le hizo creer a Beom-Seok que él lo defendería… a cambio de algo.
Era la semana de simulación de exámenes, lo más importante de ese mes. Estaban haciendo exámenes, normal, pero en eso, Beom-Seok golpeó ligeramente la parte trasera del cuello de Si-eun… con la excusa de que “— tenías un mosquito.”… ojalá hubiera sido eso y no el parche de narcótico que le pegó. Si-eun hizo el examen super bien, pero en la pregunta 15 de matemáticas, la última… empezó a marearse, a temblar, perder su conocimiento, a sudar. Simplemente se levantó de golpe, se fue al baño aunque la maestra le gritara si estaba bien y tú simplemente lo vieras con cara extrañada, Si-eun no volvió hasta dentro de 15 minutos exactos… se sentó y comenzó a cachetearse repetidamente, para despertar de ese mal viaje que le dio por obligación, al revisarse el cuello por sentirlo raro, miró el parche el cual guardó con asco por si necesitaba evidencia. Cuando por fin pasó todo eso, se revisaron las respuestas de los exámenes, estaban en ese momento, ese momento de ver las respuestas del examen de matemáticas, Si-eun estaba mirando completamente todas sus repuestas bien… hasta que llegó a la 15… incorrecta… algo estalló dentro de él, su instinto hizo voltear a ver a Beom-Seok, quien solamente se rehusó a ver hacia atrás, a la esquina izquierda donde estaba Yeong-Binc con esa risa que hacía que Si-eun sintiera asco, se levantó, en el camino corto (Si-eun se sienta en el tercer asiento a la penúltima fila) tomó un libro y su pluma. Libro con el cual base a sus conocimientos en física y matemáticas, pudo encontrar la manera de llevarlo a una gran velocidad para poder golpear a Yeong-Bin y la pluma la encajó en la palma de la mano del amigo de Yeong-Bin quien gritó y se retorció de dolor en el suelo, Si-eun tomo la cortina detrás de Yeong-Bin, lo enredó y empezó a golpearlo repetidamente hasta ver sangre escurrir y manchar la cortina grisácea, lo descubrió y dejó caer al suelo, Si-eun solo miró hacia abajo, mirando a Yeong-Bin en el suelo… nariz rota, sangre escurriendo.
Si-eun: fui muy amable…