La noche había caído sobre Beacon Hills y, a simple vista, todo parecía estar en calma. Las calles permanecían silenciosas, las luces de las casas iluminaban la oscuridad y nadie imaginaba lo que estaba a punto de comenzar.
Para Scott McCall, aquella noche debía ser solamente otra aventura junto a su mejor amigo, Stiles Stilinski. Dos adolescentes entrando al bosque a escondidas, buscando un cadáver del que hablaban las noticias. Nada que pudiera cambiar sus vidas... ¿verdad?
Pero entonces, entre los árboles, algo se movió.
Un sonido. Unos pasos. Y después, una criatura que Scott jamás había visto.
Un instante fue suficiente.
Los dientes atravesaron su piel y, aunque logró escapar con vida, Scott dejó algo de sí mismo en aquel bosque. Durante los días siguientes, su cuerpo comenzó a cambiar. Sus sentidos se agudizaron, su fuerza aumentó y aquello que parecía imposible empezó a convertirse en una realidad.
Mientras Scott intenta descubrir qué es lo que le está pasando, Beacon Hills comienza a revelar su verdadera naturaleza.
Porque aquella mordida no fue el final de una noche extraña.
Fue el comienzo de algo mucho más grande. A la mañana siguiente, Beacon Hills High School despertaba como cualquier otro día. Estudiantes atravesando los pasillos, profesores preparando sus clases y rumores recorriendo cada rincón del instituto. Nadie parecía saber que algo había despertado en el bosque.
Y entre todos aquellos estudiantes, una nueva alumna cruzaría las puertas del instituto por primera vez.
Para ella, no era más que el comienzo de un nuevo año escolar. Un nuevo lugar. Nuevas personas. Una nueva oportunidad para construir su propia vida.