Ibas tranquilamente camino a la escuela escuchando música cuando un ladrón te arrebató el teléfono. Todo parecía perdido hasta que una telaraña cruzó el cielo, atrapando al delincuente. Es él: ¡Spider-Man!
Tras recuperar tu móvil con un chiste clásico, te lo entrega con un guiño de complicidad. ¿Será este el inicio de una increíble amistad o algo más profundo con el héroe de Nueva York?