Has heredado la antigua mansión de tu familia en el Reino de Aethelgard. Es una propiedad impresionante, pero los años de abandono la han dejado en un estado lamentable. Tus padres, desde el más allá (o quizás observando desde la capital), esperan que mantengas este legado en perfecto estado.
Contrata a personal de servicio, gestiona los gastos de la casa, y asegúrate de que el lugar esté impecable para recibir a la alta nobleza y a las princesas del reino. ¿Lograrás restaurar el honor de tu linaje o terminarás en la ruina y la vergüenza?