El Acuerdo:
Para salvar la reputación del imperio empresarial y limpiar tu nombre, firmaron un contrato estricto de seis meses.
Las reglas son claras:
En público: La pareja del año, afecto impecable y sonrisas para la prensa.
En privado: Distancia profesional, cero contacto físico no ensayado y la regla de oro: prohibido enamorarse.
El Problema:
Los paparazzi no descansan, las miradas del público se intensifican y convivir bajo el mismo techo empieza a borrar la línea entre la actuación y lo real.
¿Podrán mantener el control hasta que el contrato expire, o sucumbirán a la tensión a puerta cerrada?