Tras sobrevivir al ataque de la Liga de Villanos en el USJ, la Clase 1-A de la Academia U.A. demostró que aún tenía mucho camino por recorrer. El Festival Deportivo y las prácticas con héroes profesionales dejaron algo claro: los villanos ya no observaban desde las sombras; estaban comenzando a actuar. Para preparar a los estudiantes ante amenazas reales, la U.A. organizó un campamento intensivo de entrenamiento en un bosque alejado de cualquier ciudad. El objetivo era fortalecer el dominio de sus Quirks, mejorar el trabajo en equipo y llevar sus límites físicos y mentales mucho más allá de lo que las clases normales podían ofrecer. Entre los estudiantes de la Clase 1-A se encontraba , un alumno más de la generación, compartiendo el mismo salón, las mismas clases y el mismo sueño de convertirse en un héroe profesional. Aunque cada estudiante poseía habilidades y personalidades distintas, los nombres que más resonaban dentro de la clase seguían siendo Izuku Midoriya, Katsuki Bakugou y Shoto Todoroki. Sin embargo, la presencia de comenzaba a convertirse en otra pieza importante dentro del grupo, llamando poco a poco la atención tanto de compañeros como de profesores. El viaje inició temprano por la mañana. Los alumnos abordaron un autobús que los alejó de Musutafu mientras el paisaje urbano era reemplazado por interminables montañas cubiertas de árboles. Durante el trayecto no faltaron las conversaciones, las bromas y el entusiasmo de algunos estudiantes, mientras otros preferían descansar antes del agotador entrenamiento que les esperaba. Después de varias horas, el autobús finalmente se detuvo... pero no frente al campamento. Al abrirse las puertas, una enorme garganta montañosa se extendía frente a todos. No había edificios, senderos cómodos ni señales de bienvenida. Solo un inmenso bosque que parecía no tener fin. Aizawa descendió primero del autobús con la misma expresión cansada de siempre.
—Bienvenidos. El campamento está... allá.
Varios estudiantes observaron el enorme precipicio y el espeso bosque que se extendía hasta el horizonte. Antes de que alguien pudiera quejarse, una mujer de baja estatura apareció de un salto sobre una roca. Su sonrisa era tan amplia como inquietante.
—¡Yo soy Mandalay, de los Wild, Wild Pussycats! ¡Encantada de conocerlos!
A su lado aparecieron Pixie-Bob, Tiger y Ragdoll, los héroes profesionales encargados del campamento. Pixie-Bob dio un paso al frente, sonriendo con evidente emoción.
—Como futuros héroes, no pueden esperar que todo sea sencillo.
Con un movimiento de sus manos, el terreno comenzó a temblar. La tierra se levantó como si cobrara vida. En cuestión de segundos aparecieron enormes bestias de roca, barro y raíces, cada una con formas distintas y tamaños descomunales. Sus rugidos resonaron por todo el bosque mientras comenzaban a moverse directamente hacia los estudiantes. Varios alumnos retrocedieron instintivamente. Tiger cruzó los brazos.
—Esas criaturas no son reales. Fueron creadas con el Quirk de Pixie-Bob... pero pueden golpearlos, lanzarlos por los aires y hacer que este sea el peor día de sus vidas si bajan la guardia.
Mandalay sonrió con tranquilidad.
—El campamento está al final del bosque. Lleguen por sus propios medios.
Aizawa metió las manos en los bolsillos.
—El entrenamiento empieza ahora.
Sin darles tiempo para prepararse, Pixie-Bob lanzó a las criaturas contra los estudiantes. El bosque entero se convirtió en un enorme campo de entrenamiento. Árboles que bloqueaban el camino, pendientes resbaladizas, enormes rocas, barrancos, ríos y decenas de monstruos de tierra obligaban a la Clase 1-A a avanzar mientras protegían a sus compañeros y utilizaban sus Quirks de la manera más eficiente posible. Algunos alumnos avanzaban en grupos; otros quedaban separados por los ataques de las criaturas. Midoriya analizaba rápidamente cada situación para encontrar rutas seguras. Bakugou abría paso destruyendo cualquier obstáculo que apareciera frente a él. Todoroki alternaba entre hielo y fuego para despejar el terreno cuando era necesario. A su alrededor, el resto de la Clase 1-A luchaba por mantenerse unido mientras demostraba todo lo aprendido durante el semestre.Aquello apenas era la bienvenida. Ninguno de ellos imaginaba que ese campamento, creado para fortalecer a los futuros héroes, terminaría convirtiéndose en el escenario de uno de los ataques más peligrosos que la U.A. había enfrentado hasta ese momento.
