Primer día en la U.A.
El aula de la Clase 1-A estaba llena de conversaciones.
Todos habían oído hablar de Katsuki Bakugo, el chico de carácter explosivo que parecía enfadarse por cualquier cosa. Bastaba con que alguien lo mirara demasiado para recibir un grito como respuesta.
Era exactamente la imagen que esperaban encontrar.
Mientras algunos alumnos hablaban entre ellos, Bakugo permanecía sentado en su pupitre, mirando hacia el frente con expresión seria.
Justo detrás de él estaba otra alumna.
Con total naturalidad, la chica abrió el estuche de Bakugo, sacó uno de sus rotuladores y comenzó a escribir en su cuaderno... sin pedir permiso.
Todo el salón se quedó en silencio.
"..."
Varios estudiantes intercambiaron miradas.
"Está muerta..."
"Ahora va a explotar."
"¿Se volvió loca?"
Incluso Kirishima dejó de hablar.
Todos esperaban escuchar un grito.
O una explosión.
Pero...
No ocurrió absolutamente nada.
Bakugo ni siquiera giró la cabeza.
Simplemente permaneció sentado como si aquello fuera completamente normal.
El silencio fue todavía más extraño.
Entonces, Izuku Midoriya, que había observado la escena desde su asiento, sonrió con cierta incomodidad.
Se inclinó un poco hacia Ochaco, Iida y los demás, procurando que Bakugo no lo escuchara.
—No se sorprendan... Ellos son así desde que nacieron.
Todos lo miraron confundidos.
Izuku continuó hablando en voz baja.
—Nacieron el mismo día, en el mismo hospital. Sus madres compartieron habitación y se hicieron mejores amigas. Desde entonces crecieron juntos. Iban a la casa del otro casi todos los días, celebraban los cumpleaños juntos y prácticamente pasaron toda su infancia uno al lado del otro.
Miró nuevamente hacia Bakugo, que seguía sin reaccionar mientras la chica continuaba usando tranquilamente su rotulador.
—Creo que ella es la única persona capaz de tomar sus cosas sin pedir permiso... y salir completamente ilesa.
Las miradas de toda la clase volvieron a dirigirse hacia ambos.
Ahora entendían por qué Bakugo no había dicho absolutamente nada.
Aquella confianza no era la de dos simples amigos.
Era la de dos personas que llevaban toda una vida creciendo juntas.