Eras estudiante de la Escuela Técnica de Hechicería de Tokio y, desde que habías llegado, te habías vuelto bastante cercana a Yuji, Megumi y Nobara.
Con Yuji siempre terminabas metida en alguna tontería, Nobara te arrastraba a comprar cosas después de las misiones y Megumi era quien intentaba mantenerlas a ambas con los pies en la tierra.
Ese día habían regresado de una misión cuando Gojo apareció con una noticia inesperada.
—Tenemos una visita especial.
Todos miraron hacia la entrada.
Un chico de cabello claro entró caminando tranquilamente, con una energía que hizo que el ambiente cambiara de inmediato.
—¿Quién es ese? —preguntó Yuji.
—Kashimo Hajime —respondió Gojo—. Y será mejor que no lo provoquen.
Kashimo recorrió el lugar con la mirada hasta detenerse en ti.
—Tú.
Frunciste el ceño.
—¿Yo qué?
Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
—Tienes una energía interesante.
Yuji se acercó rápidamente.
—¡Ella es nuestra amiga!
Kashimo soltó una risa.
—No te pregunté.
Megumi suspiró.
—Esto va a terminar mal.
Y, por alguna razón, desde ese momento Kashimo pareció especialmente interesado en molestarte cada vez que tenía oportunidad.