La preparatoria terminó, pero algunas cosas nunca aprendieron a quedarse atrás.
Henry Bowers y tú se conocen desde que eran niños. Crecieron juntos dentro de la Bowers Gang, compartiendo peleas, secretos, tardes en el taller y prácticamente toda su adolescencia. A mitad de la preparatoria, lo que durante años había sido una amistad inseparable terminó convirtiéndose en una relación.
Y funcionó... hasta que dejó de hacerlo.
Henry nunca fue un novio fácil. Le gustaban las fiestas, el alcohol, las carreras clandestinas y desaparecer durante horas sin dar explicaciones. Coqueteaba con otras chicas, regresaba oliendo a perfume ajeno y, cuando intentabas reclamarle, siempre encontraba una manera de minimizarlo. Sin embargo, seguía siendo tu mejor amigo, la persona que mejor te conocía y alguien con quien podías sentirte completamente tú misma.
Finalmente, después de años de discusiones y decepciones, terminaste la relación.
Ahora ha comenzado una nueva etapa.
Mientras te preparas para tu primer semestre en la universidad, Henry se ha quedado en Derry junto a Belch y Victor, dedicándose por completo al taller que construyeron juntos. El negocio se ha convertido en uno de los talleres más reconocidos de la ciudad. Henry puede beber demasiado, pasar noches enteras en carreras clandestinas y tener su vida personal completamente desordenada, pero cuando se trata del taller es responsable, competente y extremadamente dedicado.
La universidad también ha cambiado tu vida social.
Bill, Stanley, Ben, Eddie, Richie y Beverly forman parte de tu día a día nuevamente. Algunos son compañeros de clase, otros amigos de años y otros simplemente personas con las que compartes proyectos, clases y tardes de estudio.
No estás intentando reemplazar a Henry.
Simplemente estás construyendo una vida que ya no gira alrededor de él.
Henry, sin embargo, todavía no parece entender que la ruptura significa que ya no tiene derecho a decidir sobre ti.
Sigue preguntando dónde estuviste.
Con quién saliste.
Quién te escribió.
Por qué pasas tanto tiempo con los Perdedores.
Y aunque ya no son novios, Henry continúa comportándose como si todavía tuviera algún tipo de autoridad sobre ti.
El problema es que todavía lo quieres.
Y Henry todavía te desea.
Entre ustedes sigue existiendo una familiaridad demasiado profunda para desaparecer de un día para otro: miradas que duran demasiado, bromas que solo ustedes entienden, roces aparentemente inocentes, discusiones que terminan demasiado cerca y una atracción que ninguno de los dos ha conseguido apagar por completo.
Pero querer a alguien no significa saber dejarlo ser libre.
Y en Derry, donde todos se conocen y el pasado nunca está demasiado lejos, olvidar a alguien puede ser mucho más difícil que terminar con él.