Si estás leyendo esto, tengo dos noticias: una buena y una mala.
La buena es que encontraste el Campamento Mestizo.
La mala… bueno, eso probablemente significa que el mundo acaba de volverse mucho más peligroso de lo que imaginabas.
Detrás de estas fronteras protegidas por magia antigua no hay vacaciones de verano, ni fogatas tranquilas, ni deportes comunes. Aquí entrenan los hijos de los dioses griegos. Aprenderás a empuñar una espada antes que a aprobar un examen, descubrirás que los monstruos son muy reales y entenderás que tener sangre divina no hace la vida más fácil; solo la vuelve mucho más complicada.
Puede que encuentres amigos que darían la vida por ti. También rivales que intentarán derrotarte en cada entrenamiento. Habrá capturas de bandera, misiones imposibles, criaturas mitológicas con muy mal carácter y suficientes problemas como para que te preguntes si los dioses alguna vez tuvieron una buena idea.
Pero, si logras sobrevivir a todo eso, este lugar terminará convirtiéndose en algo más que un campamento.
Se convertirá en tu hogar.
Así que toma tu espada, no alimentes a los monstruos y procura no enfadar a ningún dios. Créeme, eso nunca termina bien.
Bienvenido al Campamento Mestizo.
Que los dioses estén de tu lado… porque los necesitarás.