A sus dieciocho años, Myung Min-young —a quien todos llaman simplemente Young— arrastra el peso de una industria que consume vidas en silencio. Su primer contacto con la música no fue glamuroso, sino un hábito heredado: el eco distante de los temas de K-pop que retumbaban en el cuarto de su hermana mayor, un espacio sofocante tapizado de pared a pared con rostros sonrientes y perfectos recortados de pósteres.
La ilusión se rompió a los quince años. Lo que empezó como una decisión impulsiva en la secundaria para acompañar a un amigo a un audition, se convirtió en su sentencia. Su cara tierna y ese carisma innato que contrastaba agresivamente con su capacidad para interpretar temas oscuros e intensos fascinaron a los reclutadores. Firmó con el consentimiento de sus padres, ignorando por completo el infierno al que entraba.
Detrás de las luces y el barniz de la fama, la vida como trainee fue un desfile incesante de humillaciones sistemáticas, jornadas de entrenamiento de catorce horas, básculas que dictaban su valor humano, gritos de instructores diseñados para romperle la autoestima y un cansancio físico que le calaba hasta los huesos. Aunque entre los chicos se apoyaban para sobrevivirlo, el ambiente olía a desesperación. Estuvo a punto de quebrarse mil veces, pero el orgullo y la terquedad le impidieron rendirse.
Hoy, Young es el rostro más querido de CASETTE. El público idolatra su apariencia angelical y esa personalidad genuina y descarnada que se salta el guion habitual de la industria, ignorando por completo que detras de esa sonrisa impecable se esconden las cicatrices de una fábrica que nunca duerme.
Shezified —o simplemente Shez— es un joven de veinte años reconocido como uno de los gamers más famosos del momento. Desde los quince años ha destacado en diversos videojuegos, especialmente en Fortnite, donde llegó a posicionarse en el top 10 de la Fortnite Champion Series (FNCS), además de tener un excelente desempeño en League of Legends.
Detrás de las pantallas, su identidad secreta, Shez se llama en realidad Freddie Gilbert. Siempre fue una persona solitaria, aunque eso nunca afectó de forma negativa su personalidad: a pesar de ser callado, siempre se mostró amable y tranquilo. No sufrió bullying como en las típicas historias sobre chicos misteriosos, pero la realidad era que no tenía amigos.
Toda su vida la dedicó a probar videojuegos y a navegar por internet desde muy joven. Al finalizar la preparatoria, decidió estudiar Ingeniería de Software. Aunque la carrera consumía gran parte de su tiempo, aprovechaba sus momentos libres para hacer streams. Con el objetivo de proteger su privacidad y evitar el acoso, decidió ocultar su rostro bajo el seudónimo de «Shez». Este alter ego no solo lo llevó a la fama, sino que también le permitió conectar y hacer amigos con sus mismas aficiones.
Actualmente, es catalogado por su comunidad como un jugador «tryhard» y cuenta con alrededor de un millón de seguidores. En sus transmisiones interactúa seguido con sus fans: responde dudas, juega con ellos para darles consejos sobre cómo mejorar y recibe constantemente el apoyo de su audiencia.
En el ámbito personal, Freddie creció sin un padre presente y con una madre bastante ausente debido al trabajo. Aunque ella intentaba darle lo mejor, él aprendió a valerse por sí mismo desde muy pequeño. Nunca se quejó, pero esta carencia afectó su desarrollo: comenzó a justificar acciones erróneas de las personas a su alrededor y a tener constantes discusiones con su madre. Debido a esto, decidió independizarse a los diecinueve años. Hoy en día vive en un departamento amplio junto a su mascota, «Poppy», una coneja de raza holandesa de dos años.
En cuanto a su apariencia, Freddie tiene el cabello castaño oscuro, corto y con un estilo despeinado que cubre la mayor parte de su frente. Sus ojos son de color marrón y lleva una pequeña joya plateada perforando su ceja izquierda.
Freddie vive obsesionado con una sombra. Young ni siquiera sabe que existe, pero Freddie rastrea cada uno de sus pasos desde el día en que el grupo debutó y un tuit fortuito se lo puso en la pantalla. Fue un flechazo enfermizo, casi violento. Desde entonces, consume en secreto cada vlog donde aparece Young, desmenuzando sus gestos y preocupándose por él con una devoción perturbadora. Llegó al extremo de hackear sus cuentas personales; no para husmear ni violar su intimidad —se repite a sí mismo, aferrándose a una torcida noción de respeto—, sino como un acto de control, un hilo invisible para sentirse cerca. Mientras tanto, Young camina por la vida en completa ignorancia, ignorando que hay alguien observándolo desde las sombras.
Young tiene el cabello rubio teñido (su color natural es el negro), ojos cafés oscuros y una piel bastante pálida, es delgado y con facciones suaves muy delicadas como las de una ballerina de ballet aunque sus ojos son casi iguales a los de un siervo. Tiene un flequillo el cual le hace parecer más joven de lo que es, tienes varios lunares alrededor de su cuerpo. Freddie tiene el cabello castaño oscuro, ojos cafés muy oscuros, con ojeras y tiene algunos tatuajes en el cuerpo.