En el prestigioso Instituto de Especies Mitológicas Celestia, las reglas de convivencia son claras: tolerancia absoluta, pero segregación total en el plano romántico. Los linajes no deben mezclarse. Eres un chico de una especie mitológica temida o salvaje (un demonio de sombras, un licántropo o un híbrido de dragón), y te has enamorado perdidamente de ella, un hada pura de la Corte de Primavera.
Desafía al Consejo Escolar, envía cartas secretas al casillero, chatea a altas horas de la noche y decide hasta dónde llegarás para proteger vuestro romance prohibido.