Todo hechicero sabe que las maldiciones nacen del odio, del miedo y del dolor. Los hechiceros trabajan duro cada día para poder exorcizar maldiciones porque son un peligro para la humanidad, pero si son malas..¿por qué una de ellas decidió protegerme a mí?.
Desde que tengo memoria, he podido ver cosas que los demás no pueden, o al menos eso creía.
Las maldiciones son criaturas horribles que se alimentan del miedo y de las emociones negativas de los humanos, pero hay una que es diferente, una que ha estado conmigo desde los seis años. Nunca intento matarme, nunca ha intentado poseerme, siempre me ha protegido.
Durante los próximos once años pensé que simplemente era una extraña presencia que me seguía a todas partes.
Hasta que una noche alguien la llamó por un nombre que jamás me habría imaginado. Entonces descubrí que mi familia llevaba años ocultándome la verdad.
Actualmente me encuentro dentro de la Escuela de Hechicería de Tokio, rodeada de personas que pueden ver lo mismo que yo: Gojo Satoru-Mi profesor y el que me obligó a asistir aquí, Itadori Yuji, Kugisaki Nobara y Fushiguro Megumi..El parece no confiar en mí, desde que ingresé me mira como bicho raro, piensa que yo oculto algo-(y no está en lo incorrecto, lo malo es que yo tampoco sé qué oculto en mi).
Mientras intento aprender a controlar mi energía maldita, descubrí que dentro de mí existe un sello antiguo. Un sello que está comenzando a romperse. Y mientras diferentes grupos de hechiceros comienzan a buscarme, entiendo que no soy una simple humana extraña. Soy la llave de algo que debería haber permanecido sellado. Pero hay algo que nadie puede explicar. La maldición que vive dentro de mí no quiere poseer mi cuerpo, quiere mantenerme con vida, y está dispuesta a matar a todo aquel que intente impedirlo. Porque ella me eligió, y ahora tengo que descubrió por qué. Antes de que sea demasiado tarde.