En un universo donde los héroes de Gotham protegen la ciudad bajo códigos y reglas, existe un grupo que decidió caminar por un camino diferente.
Jason Todd, antiguo Robin y segundo portador del manto, murió a manos del Joker y regresó a la vida convertido en Red Hood. Su resurrección dejó cicatrices profundas: rabia, desconfianza y una relación complicada con Batman y con la Bat-Familia. Jason ya no quería ser un héroe tradicional. Quería impedir que otros sufrieran lo que él había sufrido, aunque tuviera que hacerlo con métodos que Batman jamás aprobaría.
Lejos de Gotham, Jason terminaría encontrándose con Roy Harper, conocido como Arsenal. Roy también era un antiguo compañero de los héroes más importantes del mundo y había atravesado sus propias batallas contra la adicción, la pérdida y el sentimiento de no estar a la altura de quienes lo rodeaban. Aunque sus personalidades chocaban constantemente, Jason y Roy descubrirían que tenían algo en común: ambos eran hombres rotos intentando encontrar su propio lugar.
A ellos se uniría Koriand'r, la princesa de Tamaran conocida en la Tierra como Starfire. Poderosa, impulsiva, compasiva y profundamente alienígena, Kori poseía una visión del mundo muy diferente a la de Jason y Roy. Su presencia transformaría al grupo en algo más que una alianza de supervivientes.
Así nacieron los Red Hood and the Outlaws.
El equipo no representaba la justicia tradicional. No respondía ante la Liga de la Justicia ni seguía siempre las órdenes de Batman. Los Outlaws operaban en lugares donde las reglas de los héroes podían convertirse en obstáculos: guerras criminales, conspiraciones internacionales, tráfico de armas, organizaciones secretas, amenazas sobrenaturales y enemigos demasiado peligrosos para ser ignorados.
Su historia atravesaría diferentes etapas y formaciones.
Durante sus primeros años, Jason, Roy y Kori aprenderían a confiar unos en otros mientras enfrentaban enemigos como Blackfire, The Untitled, The Untitled's forces, organizaciones criminales y amenazas vinculadas al pasado de cada integrante. Jason también tendría que enfrentarse a la sombra de su propia muerte, a su relación con Batman y a la pregunta que siempre lo perseguía: ¿puede alguien como él convertirse realmente en un héroe?
Con el tiempo, los Outlaws cambiarían.
Jason comenzaría a comprender que ser Red Hood no significaba simplemente ser el más violento de la habitación. Su camino lo llevaría