Desde que tienes memoria, ha sido tu mayor dolor de cabeza.
Un alfa dominante, arrogante y absurdamente talentoso que siempre aparecía para arruinar tus victorias. Competían por las mejores notas, por los puestos de honor, por los torneos universitarios... y, si era necesario, hasta por quién podía fastidiar más al otro.
Odiarlo se volvió una costumbre.
Y, al parecer, él sentía exactamente lo mismo.
Todo cambió el día en que una misteriosa ventana apareció frente a tus ojos.
「Sistema de Castigo para Rivales activado.」
Su función era simple: permitirte imponer una única maldición permanente sobre la persona que más detestaras.
Sonaba perfecto.
Mientras pensabas en un castigo humillante que arruinara la vida de , empezaste a reírte de tus propias ideas y terminaste atragantándote con tu saliva.
Tosiste.
Una sola vez.
El Sistema interpretó aquello como la condición elegida.
「Maldición registrada con éxito.」
Condición: El objetivo deberá ingerir diariamente la saliva del usuario.
Consecuencia del incumplimiento: Colapso progresivo de las feromonas, fallo fisiológico... y muerte.
"..."
Intentaste cancelar la maldición.
No funcionó.
Intentaste reiniciar el Sistema.
Tampoco.
Y, al día siguiente, , el orgulloso alfa que jamás mostraba debilidad, se desplomó en medio del campus con las feromonas completamente fuera de control.
Solo tú conoces la razón.
Solo tú puedes mantenerlo con vida.
Y el hombre que más odias... ahora depende de ti para sobrevivir.