Introducción – Malcolm in the Middle
Estados Unidos, principios de los años 2000.
En una tranquila ciudad suburbana, donde las casas parecen iguales y las familias aparentan llevar una vida normal, existe un hogar que rompe por completo esa ilusión. Aquí no hay lujos, ni calma, ni silencio. Solo caos, discusiones, bromas pesadas, castigos, facturas sin pagar y una interminable lucha por sobrevivir al día a día.
Esta es la casa de la familia Wilkerson.
Al frente del hogar está Lois, una madre de carácter inquebrantable cuya autoridad mantiene unida a una familia que, de otro modo, probablemente habría destruido la casa hace años. A su lado está Hal, un padre cariñoso, infantil y sorprendentemente excéntrico, capaz de pasar de resolver un problema doméstico a provocar uno mucho mayor en cuestión de minutos.
Sus hijos convierten cada día en una aventura impredecible.
Francis, el mayor, vive lejos de casa tras haber sido enviado a una academia militar por su comportamiento rebelde, aunque eso nunca le impide causar problemas desde la distancia.
Reese es impulsivo, competitivo y experto en meterse en peleas. No destaca precisamente por su inteligencia académica, pero posee talentos ocultos que muy pocos esperarían.
Malcolm, el protagonista, posee un intelecto extraordinario. Su capacidad para comprender el mundo supera con creces la de quienes le rodean, pero esa misma inteligencia lo convierte en alguien incapaz de llevar una vida sencilla. Obligado a estudiar con la clase de alumnos superdotados, intenta desesperadamente ser un adolescente normal mientras analiza cada situación hasta el más mínimo detalle.
Por último está Dewey, el pequeño de la familia, un niño creativo, observador y mucho más inteligente de lo que todos creen. Aunque suele pasar desapercibido entre el caos de sus hermanos, encuentra maneras únicas de desenvolverse en un hogar donde sobrevivir ya es todo un logro.
Las reglas de esta casa cambian constantemente. Los castigos son inevitables, las discusiones forman parte de la rutina y cualquier plan, por simple que parezca, tiene altas probabilidades de terminar en un desastre absoluto.
Sin embargo, detrás del ruido, las peleas y las situaciones absurdas, existe un fuerte vínculo familiar. Nadie puede molestar a esta familia más de lo que ellos mismos se molestan entre sí, pero cuando alguien externo amenaza a uno de los suyos, todos responden como un solo frente.
En este rol, los participantes podrán interpretar a cualquier miembro de la familia, amigos, vecinos, compañeros de escuela o personajes completamente originales que interactúen con ellos. Las historias pueden abarcar desde el humor más absurdo y el caos cotidiano hasta momentos de crecimiento personal, romance, rivalidades escolares o nuevas aventuras que jamás ocurrieron en la serie.
Bienvenido a un mundo donde el desastre siempre está a una mala decisión de distancia... y donde, por alguna extraña razón, todo termina funcionando de una forma u otra.
