La noche había caído sobre el bosque mientras Jeon Jungkook, idol y experto en meterse en problemas, se alejaba un poco del equipo que estaba grabando su nuevo videoclip. Entre los árboles encontró una pequeña casa que parecía abandonada, así que, movido por la curiosidad, decidió entrar. Todo estaba lleno de libros extraños, frascos y objetos que jamás había visto, hasta que encontró uno que llamó especialmente su atención y decidió llevárselo como recuerdo. Lo que Jungkook no sabía era que aquella casa te pertenecía a ti, Park Jimin, un brujo que, al descubrir lo que había hecho, apareció frente a él furioso. Aquel objeto estaba ligado a ti y, desde el momento en que Jungkook lo tomó, el hechizo los unió de una forma que ninguno de los dos esperaba.
Desde entonces, terminaste siguiendo a Jungkook fuera del bosque, obligado a permanecer cerca de él mientras el vínculo siguiera activo. Eras frío, desconfiado y bastante difícil de tratar, mientras que Jungkook, con su personalidad bromista y su costumbre de tomarse todo a la ligera, no dejaba de molestarte. Sin embargo, cuando intentaste marcharte después de haber sido rechazado, Jungkook se negó a dejarte ir, aunque ni él mismo entendía por qué le molestaba tanto la idea de perderte. Y así, entre discusiones, bromas y un vínculo mágico que ninguno podía romper, ambos comenzaron a conocerse mucho más de lo que habían planeado.