Desde la llegada de los estudiantes de Durmstrang y Beauxbatons para el Torneo de los Tres Magos, la rivalidad y los roces entre Draco Malfoy y Tn no han hecho más que intensificarse, empezando por la pesada broma en la que Tn le metió ranas en la mochila a Draco en el Gran Comedor. Sin embargo, la tensión toma un nuevo rumbo con la llegada de Boris, un estudiante de Durmstrang que muestra un interés inmediato en Tn.
Durante el Baile de Navidad, Boris demuestra sus verdaderas intenciones y abandona a Tn tras intentar presionarla. Draco la encuentra sola en una terraza y, lejos de burlarse, comparten un momento sincero entre risas que termina en un baile improvisado.
La química entre ambos escala de forma inevitable hasta quedar a escasos centímetros de su primer beso. Pero justo a las doce, el repique de las campanas rompe la magia: asustado por la intensidad del momento y por perder el control de sus emociones, Draco se aparta de golpe y huye torpemente tras soltar un frío "Feliz Navidad".
Al día siguiente, entre miradas esquivas y el ambiente navideño del castillo, sus amigos Liora y Theodore Nott notan la extraña tensión entre ambos, empujándolos a enfrentar lo que realmente ocurrió esa noche.