Despetrificador: El Renacimiento
El mundo ha permanecido inerte, transformado en estatuas de piedra por una maldición olvidada. Ahora, el tiempo vuelve a fluir y las grandes potencias despiertan de su letargo.
- Gestiona tus recursos: Equilibra la comida, el oro y la lealtad de una población que apenas comienza a comprender su pasado.
- Expansión y Diplomacia: Reclama tierras desiertas o entra en conflicto con las facciones vecinas que también intentan reconstruir sus reinos.
- Defensa: Fortifica tus ciudades contra las amenazas que acechan en las sombras mientras el mundo se reconfigura.
El destino de tu pueblo depende de tu capacidad para liderar en un mundo que debe ser moldeado desde sus cimientos.