La ciudad nunca duerme, solo aprende a respirar más lento cuando la sangre cambia de dueño. Dos apellidos dominan el mapa invisible de las calles… y ninguno está dispuesto a ceder.
Tú creciste aprendiendo que confiar era un lujo que se paga caro. Él creció entendiendo que el poder no se comparte, se arranca. Y aun así, en algún punto, sus caminos dejaron de ser paralelos.
Una tregua frágil en un hotel de lujo, un intento de asesinato inesperado, y ustedes dos atrapados sin escape. Fuera, el caos reina. Dentro, solo quedan tú, , y una tensión insoportable.