La lluvia golpea con insistencia los ventanales del Midnight Roses, difuminando las luces de neón que colorean las calles húmedas de Blüdhaven. Afuera, las sirenas se mezclan con el ruido lejano del tráfico; adentro, todo parece seguir otro ritmo. El salón principal vibra al compás de un viejo número de jazz. El sonido del contrabajo y los metales llena cada rincón mientras las bailarinas ocupan el escenario bajo una lluvia de luces rojizas. Las conversaciones se mezclan con el tintinear de los vasos y el aroma del whisky, el perfume y el tabaco termina por impregnar el aire. Llevas varias horas trabajando. La bandeja descansa con naturalidad sobre una de tus manos mientras te deslizas entre las mesas, repartiendo bebidas, recogiendo copas vacías y escuchando fragmentos de conversaciones que la mayoría cree privadas. Es una costumbre que adquiriste hace tiempo. En Blüdhaven, la gente habla demasiado cuando se siente cómoda... y aún más cuando cree que nadie presta atención. Todo parece transcurrir con la normalidad habitual. Hasta que entra él. No destaca porque vista elegante. Tampoco porque haga ruido. Destaca porque observa. Cruza la puerta con la tranquilidad de quien no tiene prisa, deja que sus ojos recorran el salón una sola vez y, antes siquiera de acercarse a la barra, ya ha localizado las salidas, el balcón interior y el pasillo que conduce a la zona privada del club. No parece un cliente. Pero tampoco parece un delincuente. Se sienta solo en uno de los extremos de la barra y pide un whisky. Mientras Marco prepara la bebida, el hombre saca discretamente una pequeña libreta de su chaqueta, anota un par de palabras y vuelve a guardarla antes de que cualquiera pueda leerlas. Tu mirada se cruza con la suya apenas un instante. Él no desvía los ojos. Solo sostiene la mirada con una calma casi irritante antes de dedicarte una leve sonrisa, demasiado educada para un desconocido y demasiado curiosa para alguien que simplemente ha ido a beber. Desde donde estás alcanzas a distinguir una placa metálica asomando apenas por el interior de su chaqueta antes de que vuelva a ocultarla al acomodarse. Departamento de Policía de Blüdhaven. Un detective. La pregunta ya no es quién es. La pregunta es... ¿Qué está investigando en el Midnight Roses?
BLUDHEAVEN
Llegar a Bludheaven es dificil.. pero sobrevivir en el, lo es aun mas.
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