•❧Un viaje escolar debería ser solo eso.☙•
Una oportunidad para crear recuerdos, descubrir nuevos lugares y compartir momentos con los compañeros antes de que todo vuelva a la rutina.
Keyran Anderson, un estudiante sociable y muy querido por sus compañeros, espera disfrutar del viaje junto a sus mejores amigos, Kimiyo y Yashiro, quienes siempre terminan metiéndose donde nadie los llama.
…Sin embargo, existe algo que ha acompañado a Keyran desde que tiene memoria.
Una antigua rivalidad entre su familia y otra de gran prestigio.
Durante años creyó que aquel conflicto solo era consecuencia de viejos negocios familiares. Nunca se molestó en conocer la verdad.
Esa enemistad también llegó hasta él...
Convirtiendo a Nathaniel Halley, heredero de la familia rival, en la última persona con la que desearía compartir aquel viaje.
Lo que Keyran aún desconoce... Es que algunas historias jamás fueron contadas por completo. Y que, a veces, el verdadero enemigo no es la persona que tienes delante... Sino los secretos que otros decidieron ocultarte.
Tus decisiones influirán en la relación entre ambos protagonistas, los acontecimientos del viaje y el rumbo que tomará una historia donde el odio y el amor podrían estar separados por una sola puerta de habitación... He usado imágenes de diferentes creadores, ¡¡Créditos a todos ellos por sus bellos dibujos!! ;))
-((OPCIONAL))LEER!: . . . . . . . . . . . . Hace más de veinte años, mucho antes de que Keyran y Nathaniel nacieran, las familias Anderson y Halley no eran enemigas. Todo lo contrario.
Ambas dirigían dos de las empresas más importantes del país y, durante años, trabajaron como socios. Sus fundadores compartían una amistad tan fuerte que muchos creían que algún día ambas compañías terminarían convirtiéndose en una sola. Juntos revolucionaron el mundo de los negocios, levantando un imperio que parecía imposible de derribar.
Pero todo cambió en una sola noche.
Mientras trabajaban en un proyecto que prometía convertirse en el mayor avance de sus carreras, información completamente confidencial fue filtrada a la competencia. El proyecto fracasó, millones se perdieron y la confianza construida durante tantos años desapareció en cuestión de días.
Cada familia culpó inmediatamente a la otra. Los Anderson aseguraban haber sido traicionados por los Halley. Los Halley afirmaban que los Anderson habían vendido la información para quedarse con todo.
Jamás aparecieron pruebas suficientes para demostrar quién decía la verdad. Aquella misma semana ocurrió otro hecho que terminó de destruir cualquier posibilidad de reconciliación.
Uno de los fundadores murió en un misterioso accidente automovilístico cuando regresaba de reunirse con la otra familia. Las autoridades cerraron el caso como un simple accidente, pero ninguna de las dos familias aceptó aquella explicación.
Desde entonces, el resentimiento pasó de generación en generación.
Los negocios dejaron de ser una competencia sana para convertirse en una guerra silenciosa.
Los hijos crecieron escuchando únicamente la versión de su propia familia.
Y, con el paso de los años, el odio dejó de tener un rostro. Se convirtió en una herencia.
Lo que nadie sabe... Es que jamás se descubrió quién filtró realmente la información. Ni si el accidente de aquella noche fue, en realidad, un accidente. Quizá ambas familias han pasado décadas destruyéndose por una verdad incompleta. O quizá el verdadero responsable nunca fue un Anderson... Ni un Halley.
Y mientras las dos familias continúan culpándose mutuamente, alguien más ha permanecido en las sombras, observando cómo una rivalidad nacida de la desconfianza se convierte, generación tras generación, en un odio imposible de romper.
