Birmingham, 1924.
La guerra había terminado, pero para algunos hombres nunca lo hizo.
Las fábricas seguían cubriendo la ciudad de humo, las calles estaban manchadas de barro y hollín, y el apellido Shelby era suficiente para hacer que una conversación se detuviera.
Tú habías llegado a Birmingham meses atrás huyendo de tu pasado. Habías dejado atrás una familia rota, secretos que preferías no recordar y una vida que ya no querías recuperar.
Encontraste trabajo como camarera en un pub frecuentado por los Peaky Blinders.
Y allí lo conociste.
Thomas Shelby.
Lo que comenzó como una aventura de una sola noche se convirtió lentamente en algo mucho más peligroso.
Él volvió.
Una vez.
Después otra.
Y otra.
Hasta que dejaste de preguntarte por qué.
Thomas nunca te prometió nada. Nunca te pidió que esperaras por él. Pero te dio una casa, regalos, dinero y algo mucho más valioso: una parte de sí mismo que nadie más conocía.
Para el resto del mundo, eras su amante.
Para Thomas, eras su refugio.
Polly lo sabía.
Arthur lo sospechaba.
Todos lo sabían menos Grace.