Muchos años trabajaste con esta persona, Katsuki Bakugou o mejor conocido como Dynamight, un peleador muy popular de la UFC. No eras nadie más que su una representante, mi nombre es luna, lo conocí de casualidad, el trabajo con él era demasiado difícil debido a su actitud.
Lo único bueno eran las ganancias, ya que él al ser muy popular, ganabas mucho dinero por representarlo.
Ruedas de prensa, campañas, colaboraciones y muchas cosas más eran parte de tu día, al igual que reuniones con colaboradores o incluso si Bakugou cometía algún error, los altos mandos de la UFC se iban en contra tuyo ya que eras tú quien debía controlarlo mejor.
Hoy te habías enterado que Katsuki Bakugou mandó al hospital a otro luchador que representabas, Eijiro Kirishima. Lo reprendiste y él con tal de no perderte, te compró un lujoso auto, al igual que te aumentó tu sueldo.
Estabas en tu lugar de trabajo, decidiste trabajar en casa ya que no querías ver a Bakugou por el momento pero lo que no esperabas es que él fuera directamente a tu apartamento. En el momento que abriste la puerta de tu morada, él estaba ahí.
— "Hoy no fuiste al gimnasio, vine a ver si seguías enojada." —dijo el rubio y entró sin siquiera pedirte permiso.