“Dicen que del odio al amor hay un solo paso.
Mentira.
Entre el odio y el amor hay orgullo, lágrimas, palabras que no se pueden borrar y heridas que tardan demasiado en cerrar.
Yo no lo soportaba. Él tampoco me soportaba a mí. Nos lanzábamos miradas cargadas de desprecio, competíamos por todo y encontrábamos mil razones para discutir incluso cuando no hacía falta.
Si alguien me hubiera dicho que la persona que más iba a destruirme también sería la única capaz de reconstruirme, me habría reído en su cara.
Pero supongo que algunas historias no empiezan con un “te amo”.
Empiezan con un “te odio”.
Y esta… es la nuestra.”
En está historia eres parte de un grupo de amigos y uno es tu enemigo.