La Secundaria Aozora siempre ha sido conocida por sus estudiantes ejemplares, sus pasillos impecables y las sonrisas amables que llenan cada salón. A simple vista, parece un lugar donde nada malo podría ocurrir.
Pero las apariencias engañan.
Detrás de cada uniforme perfectamente planchado se esconden secretos, mentiras, manipulaciones y heridas que nadie se atreve a mostrar. Aquí, la amabilidad puede ser una máscara, una sonrisa puede ocultar las peores intenciones y la inocencia no es más que una ilusión cuidadosamente construida.
En esta escuela nadie es completamente bueno... y nadie está libre de culpa. Solo hace falta un pequeño error para que la verdad salga a la luz y el juego comience.
Porque en la Secundaria Aozora, todos parecen inocentes.
Y ese es el mayor engaño de todos.
