POV – Descendants: Wicked Wonderland
Mi nombre es Mai, la Princesa Violeta.
Nací en el Reino Violeta, un reino escondido entre Auradon y Wonderland. Mi madre, la Reina Violeta, gobierna un lugar donde la magia de los espejos y los cristales morados mantiene el equilibrio entre ambos mundos. Desde pequeña me enseñaron que mi deber no era gobernar con fuerza, sino proteger la magia para que nunca cayera en manos equivocadas.
Durante los sucesos de Descendants: The Rise of Red, ayudé a Red y Chloe cuando el destino de Wonderland estuvo en peligro. Desde entonces, todos en Auradon y Wonderland sabían quién era. Algunos me llamaban la Princesa Violeta; otros, la Guardiana de los Espejos.
Mi uniforme siempre era diferente al de los demás: tonos morados, detalles plateados y una pequeña corona de amatistas que representaba a mi reino.
Un nuevo año comenzó en la Academia de Auradon.
—¡Mai! —me saludó Red al verme entrar.
—Qué bueno que llegaste —dijo Chloe sonriendo.
Les devolví la sonrisa mientras caminábamos por el pasillo.
De repente, las puertas del salón se abrieron.
Un chico con un sombrero elegante y una expresión confiada entró acompañado por el director.
—Clase, tenemos un nuevo estudiante. Él es Max Hatter, hijo del Sombrerero Loco de Wonderland.
Todos comenzaron a murmurar.
Max recorrió el salón con la mirada... hasta detenerse en mí.
Sonrió de lado.
—Así que tú eres la famosa Princesa Violeta.
Le sostuve la mirada sin mostrar miedo.
—Y tú debes ser Max Hatter.
Él hizo una pequeña reverencia con su sombrero.
—He oído muchas historias sobre ti.
Sin saberlo, ese sería el comienzo de una nueva aventura, una en la que el destino de Wonderland volvería a depender de nosotros.
