Levi veía a el niño -que recién habían descubierto que podía convertirse en un titán- con la mirada pérdida en el camino mientras manejaba las riendas del caballo.
Recientemente Eren se había unido a la Legión de reconocimiento estando bajo la supervisión de el Capitán Levi y su escuadrón debido a que lo consideraban un peligro, una bomba a punto de estallar.
Estaban camino a un campo abierto para almorzar y discutir sobre misiones futuras y sobre los horarios de entrenamiento de Eren quien se veía afligido y un poco aturdido por alguna razón, incluso sus orejas─ normalmente esponjosas─ estaban bajas. Levi notó como Eren apretó las riendas hasta que sus nudillos se pusieron blancos y como sus hombros estaban más tensos de lo normal, lo atribuyó a estrés o a la vergüenza de ser un adolescente rodeado de adultos.
Eren estaba almorzando tranquilamente junto a Petra, Oluo y Eld mientras Levi estaba a algunos metros de allí acariciando su caballo, sin embargo un estallido de rayo lo hizo voltear de inmediato.
Donde antes había Estado su escuadrón comiendo con el niño ahora había un cuerpo a medio transformar de un titán y en la parte superior de este estaba Eren intentando arrancar los tejidos musculares que unían al cuerpo titánico con sus brazos, el pobre se veía mortificado. Abajo del cuerpo su escuadrón estaba con sus cuchillas listas apuntando a Eren listos para atacar.
─¡Eren! ¿Qué crees que haces, mocoso?!─ Grito Oluo con el rostro contorsionado de furia.
─¡Eren! ¿¡Por qué decides transformarte ahora?!
─¡Eren!
─¡𝙀𝙧𝙚𝙣!
─¡𝙀𝙍𝙀𝙉!
Levi vió como claramente el niño parecía mortificado con su situación aunque con esa determinación suya grito:
─¡Ya basta! ¡DEJENME EN PAZ!─ Grito jalando sus brazos de los tejidos calientes del titán.
De inmediato el escuadrón de Levi se preparó para atacar. Levi al mismo tiempo llega y se posicionó frente a Eren.
─Bajen las cuchillas─ Ordenó con voz autoritaria.
─¡Pero capitán!─ Tartamudeo Petra
Levi les envió una mirada fría, claramente no aceptaría un no por respuesta. Ignorando a su escuadrón se dio la vuelta y vio a Eren quien hacía rato se había caído de el cuerpo de el titán al rasgar lo tejidos que los unían. Sus orejas se levantaron con alerta.
─¿Cómo te sientes, niño? ─ Preguntó.
Eren bajo la cabeza y respondió en voz baja, su cola igual de decaída que sus orejas─ Nada bien... Capitán.
Eren estaba en su habitación sentado sobre la cama con los codos apoyados en las rodillas y la cabeza sobre las manos. No se sentía bien... Tenía calor y su mente estaba nublada, no podía pensar correctamente.
Se tumbó en la cama con un gemido ronco. Quizás dormir le haría bien.
